Kekkaishi

Reseña: KEKKAISHI


Género: Shounen, comedia, drama, acción, fantasía, romance.
Estudio: Sunrise
Año: 2.006
Anime Capítulos: 52 (Emitidos del 2.006 al 2.008)
Manga Volúmenes: 35 (Publicados del 2.003 al 2.011)

Sinopsis: Yoshimori Sumimura y Tokine Yukimura, herederos de dos clanes rivales poseedores de la técnica kekkai (magia de barrera), deben defender su escuela de los Ayakashi (demonios), los cuales buscan los misteriosos poderes que oculta el terreno bajo la escuela ya que está construida sobre uno de los shinyuuchi que son considerados como tierra sagrada.


Después de un tiempo de sequía de un buen shounen en las temporadas actuales, decidí buscarlo por mi cuenta y riesgo. Me topé con la historia de un par de adolescentes con poderes que defienden cada noche a capa y espada el terreno de la escuela donde van a estudiar de día. De entrada lo primero que pensé fue “¿pero estos niños cuando duermen?, con ese ritmo de vida no llego a los 18…”
Y con esta inquietud por si los niños dormían sus ocho horas recomendadas por el Organismo de Salud Pública empecé a ver la serie.  

Convivencia vecinal típica española. 
Como en muchas series de personajes con poderes espirituales, Yoshimori y Tokine son los legítimos sucesores  de su familia, que además de vecinos, son rivales a muerte. Te demuestran que se odian porque sale la abuela de Tokine, todas las mañanas, echándole agua con la manguera al abuelo de Yoshimori mientras se ríe de su maldad. A mi sinceramente me ha parecido  una convivencia vecinal bastante normal.


Y mientras los abuelos se tiran los trastos a la cabeza, los dos protagonistas con tan solo 9 años ( ¡FLI-PA!)  empiezan a cazar y matar demonios pokemons con su técnica Kekkai, que consiste en seis pasos: 
Hoi ( designa un objetivo); Joso ( determina la forma, suelen usar un cuadrado); Ketsu ( activa el kekkai, quedan atrapados dentro); Kai ( desactiva el kekkai, si no es peligroso lo sueltan); Metsu ( lo contrario a Kai, minimiza el kekkai, destruyendo lo que contenga dentro); Tenketsu ( abre una puerta a otro mundo y es lleva los fragmentos, usan un bastón para ello). 

La serie arranca sin anestesia con el primer arco de drama: vemos a un peque-Yoshi sin ningunas ganas de ir por las noches a matar demonios, está desmotivado porque su ‘oniichan’ Masamori debería ser el sucesor y no él. Se siente un enclenque debilucho que tan solo es una carga para Tokine que es dos años mayor que él y para colmo está hasta las trancas por ella, quien siempre lo protege…. pero un fatal accidente (¡cómo no!)  causa un efecto motivador en Yoshimori, decide hacerse más fuerte y que nunca más salga nadie lastimado. Cinco años después, empieza la verdadera historia… 
Y tengo que reconocer que a lo largo de esos 52 capitulazos, me habré reído a carcajadas en al menos 48, la comedia es sin duda, un punto fuerte de la serie a pesar de tener tintes dramáticos.

Hay dos arcos de drama hacia el final de la serie, pero antes nos presentan diversos personajes, tanto humanos como fantasmas o demonios, cada uno con sus historias complejas que se van conociendo a medida que va llegando a su clímax. Que los propios ayakashis ( lo malos, malosos) tengan sus propias historias es algo que siempre me ha interesado en las series, que humanicen a todos los personajes hace que te replantees de parte de quien estás y pensar en  si  ‘¿matar a los demonios es la solución?’

En definitiva lo que hace que esta serie con tantos clichés se desmarque un poco son sus personajes:
No se nota nada que es un poco baka
Yoshimori Sumimura (14 años): Lo que hace único a este protagonista es sin duda su seiyu, Hiroyuki Yoshino, es el maestro de la comedia en un personaje que tiene rasgos dramáticos. Yoshi, a pesar de ser un holgazán y tener una pasión desmedida por ser pastelero y por los bricks de café con leche, quiere convertirse en el mejor Kekkasihi para proteger Karasumori y lo hará a toda costa. Es idiota y lo sabe, pero ello no impedirá que haga todo lo posible por luchar por su objetivo. Siempre le acompaña Madarao, un perro demonio que huele los demonios.

¡Qué no quiero nada contigo, cansino!
Tokine Yukimura (16 años): A pesar de tener menos poder que Yoshi, es mucho más peligrosa que él ya que no vacila a la hora de usar el kekkai. Es muy responsable, estudiosa y acepta sin dudar su deber como heredera. Todo sería perfecto sino la agobiara ver como la idiotez de Yoshi  los mete en un lío tras otro. Es ajena a los sentimientos de él, pero se aprecia a ella le preocupa mucho. Siempre la acompaña Habuki, un perro demonio cien años más joven que Madarao.

Además de estos dos protagonistas, están:
  •  La familia Sumimura compuesta por su abuelo hastaloshuevosdesunieto, un padre viudo que es el perfecto amo de su casa, un hermano mayor frustrado que es el ‘boss’ de una organización de humanos X-men, un hermano pequeño que es más maduro que todos ellos juntos. 
  • La familia Yukimura compuesta por la abuela poderosa amantedelasmangueras y la madre viuda experta en cazar cucarachas con zapatillas de estar por casa.
  • La organización X-Men, cada uno con un poder distinto y una historia para contar.
  • Kokuboro: Un grupo de  ayakashis que quieren conquistar Karasumori, el terreno de la escuela, por su gran poder para hacerlos más fuertes. 


En resumen, un shounen un poco distinto de los demás que destacará por su acción, comedia, personajes y una historia que no tambalea en ningún momento. 

¡Ay, Yoshi, qué hablan bien de nosotros!

Nota final: 7.5


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2 comentarios en “Kekkaishi

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