Owari no Seraph

Reseña: Owari no Seraph

Género: Shounen, drama, vampiro, sobrenatural
Estudio: Wit Studio
Año: 2.015
Anime Capítulos: 12

Sinopsis: “Un día, un misterioso virus apareció en la Tierra en el que murieron todos los seres humanos infectados mayores de 13 años. Al mismo tiempo, los vampiros salieron de los oscuros rincones del mundo y la humanidad fue esclavizada. Hyakuya Yuuichirou, es un chico joven, que junto con el resto de los niños de su orfanato, son tratados como ganado por los vampiros. Durante su cautiverio, Yuuichirou tiene un objetivo. Él sueña con matar vampiros. Sueña con matarlos a todos. “

La receta para crear un buen “Serafín”, también llamado Owari no Seraph, consiste en esparcir 1 kg. de virus, unos 200 gr. de vampiros chupasangres y unos 250 gr. de niños huérfanos. Todo ello lo mezclamos bien en un ambiente apocalíptico bien templado y voilá: tenemos el shounen más surrealista de la temporada. 

Siento verdadero amor-odio con esta serie ya que en el 85% de los capítulos me preguntaba “¡¿pero porqué mi*rdas sigo viendo esto?!”. Mi pregunta era respondida al instante con alguna escena o diálogo donde claramente deduces que los guionistas son de los que ven unicornios y pitufos por el pasillo de su casa, porque si no, no te lo explicas…. y eso amiguitos, induce a que sientas curiosidad insana por ver hasta donde pueden llegar sus mentes fumadas


Yuu y Mika después de fumar con los guionistas
La historia empieza en una Tierra post-apocalíptica donde un virus ha asolado la raza humana mayores de 13 años y por si esto fuera poco, los vampiros han salido de su escondite (Drácula & company) y se convierten en los nuevos reyes del mambo gobernando sobre su ‘ganado humano’, que son los niños supervivientes al viruso. Yuu y Mika son dos de los huérfanos que están esclavizados por los vampiros, mientras que Mika parece aceptar e incluso sabe conseguir favores de los chupasangres, Yuu odia ser considerado como una ternera del McDonalds, odia ser un esclavo, odia a los vampiros y lo odia todo, básicamente, porque es el personaje baka-tsundere traumatizado de la historia. Tiene como objetivo salir de allí con su familia, que son los otros niños que conviven con él, y escapar lo más lejos posible. Aunque eso implique sólo vivir un par de años más ya que el virus los mataría al cumplir los 13. Morir sí, pero libre.

Guren, el chulapa “me-la-suda-todo”
Mika aprovecha la relación especial que tiene con un vampiro-noble adoraniños para ayudar a realizar el sueño de Yuu, pero las cosas se tuercen y sólo Yuu consigue escapar con vida de allí aterrizando en los brazos del guapérrimo e interesante Teniente GurenÉste se lo lleva con los rebeldes humanos que forman un ejercito imperial para que llegue a formar parte del Escuadrón Demonio de la Luna que será donde podrá cobrar su vendetta pendiente por matar a su familia: ¡ANIQUILAR A TODOS LOS VAMPIROS!.
Pero eso ya si eso ocurrirá dentro de cuatro años cuando Guren lo obligue a ir al cole, hacer amigos y enamorarse. Por lo visto son requisitos indispensables para entrar en el ejercito y matar vampiros…. primer canutillo de los guionistas.

Mitsuba, Kimizuki, Yuu, Yoichi y Shinoa
Nos encontramos también con cuatro personajes más que se suman al elenco principal: Shinoa, la chica de humor sarcástico y que le encanta trolear a YuuYoichi, el típico debilucho y sin personalidad. Kimizuki, el chico malo que en el fondo tiene buen kokoro y por supuesto, Mitsuba, la tsundere insoportable marimandona. De todos ellos, solo salvaría a Shinoa por ser un pelín más original; al resto les clavaba una aguja en el dedo para hacerlos sangrar y los abandonaba a las puertas de la guarida de los ‘dráculines’… así, sin vacilar ni nada.

Aparecen varios personajes más adultos, siendo de parte del ejercito de los rebeldes o de los vampiros que me hubiera gustado ver más asiduos, o incluso que hubiera habido más protagonismo por parte de los chupasangres y menos vida chorra escolar de los adolescentes, que el mundo está yéndose a tomar por saco fuera y ellos tan ricamente aprendiendo matemáticas en el instituto… segundo canutillo de los guionistas.

Yuu y Mika spoileados
en el Ending y el Opening
Otro detalle que se percibe es la sensación quasi-yaoi que hay durante toda la serie, ya que Yuu solo vive, come, respira, sueña, entrena y mata por la obsesión que tiene con su amigo Mika. De hecho, los tumblrs están plagados de fotos suyas en una situación comprometida, ejem, ejem… Que digo yo que Yoichi también podría unirse por su tendencia a engancharse en plan koala a Yuu, pero bueno, seguro que mi mente sucia lo interpreta mal… sí, eso será.. cof, cof, cof (ataque de tos).

En cuanto al diseño de los personajes y los paisajes, sin duda, para mí es lo más destacable de la serie, es bastante correcto y colorido con una luminosidad viva y retro que han conseguido cautivarme. 

En resumen, mi esperanza es que esta primera temporada sea solo un prólogo y lo bueno e interesante empiece en la segunda temporada que tendrá lugar el próximo octubre. Y sí, lo voy a ver contra todo pronóstico a mi sentido común.

Nota final: 6

(Surrealista, predecible, teledramón pero curiosamente adictiva)

Kekkaishi

Reseña: KEKKAISHI


Género: Shounen, comedia, drama, acción, fantasía, romance.
Estudio: Sunrise
Año: 2.006
Anime Capítulos: 52 (Emitidos del 2.006 al 2.008)
Manga Volúmenes: 35 (Publicados del 2.003 al 2.011)

Sinopsis: Yoshimori Sumimura y Tokine Yukimura, herederos de dos clanes rivales poseedores de la técnica kekkai (magia de barrera), deben defender su escuela de los Ayakashi (demonios), los cuales buscan los misteriosos poderes que oculta el terreno bajo la escuela ya que está construida sobre uno de los shinyuuchi que son considerados como tierra sagrada.


Después de un tiempo de sequía de un buen shounen en las temporadas actuales, decidí buscarlo por mi cuenta y riesgo. Me topé con la historia de un par de adolescentes con poderes que defienden cada noche a capa y espada el terreno de la escuela donde van a estudiar de día. De entrada lo primero que pensé fue “¿pero estos niños cuando duermen?, con ese ritmo de vida no llego a los 18…”
Y con esta inquietud por si los niños dormían sus ocho horas recomendadas por el Organismo de Salud Pública empecé a ver la serie.  

Convivencia vecinal típica española. 
Como en muchas series de personajes con poderes espirituales, Yoshimori y Tokine son los legítimos sucesores  de su familia, que además de vecinos, son rivales a muerte. Te demuestran que se odian porque sale la abuela de Tokine, todas las mañanas, echándole agua con la manguera al abuelo de Yoshimori mientras se ríe de su maldad. A mi sinceramente me ha parecido  una convivencia vecinal bastante normal.


Y mientras los abuelos se tiran los trastos a la cabeza, los dos protagonistas con tan solo 9 años ( ¡FLI-PA!)  empiezan a cazar y matar demonios pokemons con su técnica Kekkai, que consiste en seis pasos: 
Hoi ( designa un objetivo); Joso ( determina la forma, suelen usar un cuadrado); Ketsu ( activa el kekkai, quedan atrapados dentro); Kai ( desactiva el kekkai, si no es peligroso lo sueltan); Metsu ( lo contrario a Kai, minimiza el kekkai, destruyendo lo que contenga dentro); Tenketsu ( abre una puerta a otro mundo y es lleva los fragmentos, usan un bastón para ello). 

La serie arranca sin anestesia con el primer arco de drama: vemos a un peque-Yoshi sin ningunas ganas de ir por las noches a matar demonios, está desmotivado porque su ‘oniichan’ Masamori debería ser el sucesor y no él. Se siente un enclenque debilucho que tan solo es una carga para Tokine que es dos años mayor que él y para colmo está hasta las trancas por ella, quien siempre lo protege…. pero un fatal accidente (¡cómo no!)  causa un efecto motivador en Yoshimori, decide hacerse más fuerte y que nunca más salga nadie lastimado. Cinco años después, empieza la verdadera historia… 
Y tengo que reconocer que a lo largo de esos 52 capitulazos, me habré reído a carcajadas en al menos 48, la comedia es sin duda, un punto fuerte de la serie a pesar de tener tintes dramáticos.

Hay dos arcos de drama hacia el final de la serie, pero antes nos presentan diversos personajes, tanto humanos como fantasmas o demonios, cada uno con sus historias complejas que se van conociendo a medida que va llegando a su clímax. Que los propios ayakashis ( lo malos, malosos) tengan sus propias historias es algo que siempre me ha interesado en las series, que humanicen a todos los personajes hace que te replantees de parte de quien estás y pensar en  si  ‘¿matar a los demonios es la solución?’

En definitiva lo que hace que esta serie con tantos clichés se desmarque un poco son sus personajes:
No se nota nada que es un poco baka
Yoshimori Sumimura (14 años): Lo que hace único a este protagonista es sin duda su seiyu, Hiroyuki Yoshino, es el maestro de la comedia en un personaje que tiene rasgos dramáticos. Yoshi, a pesar de ser un holgazán y tener una pasión desmedida por ser pastelero y por los bricks de café con leche, quiere convertirse en el mejor Kekkasihi para proteger Karasumori y lo hará a toda costa. Es idiota y lo sabe, pero ello no impedirá que haga todo lo posible por luchar por su objetivo. Siempre le acompaña Madarao, un perro demonio que huele los demonios.

¡Qué no quiero nada contigo, cansino!
Tokine Yukimura (16 años): A pesar de tener menos poder que Yoshi, es mucho más peligrosa que él ya que no vacila a la hora de usar el kekkai. Es muy responsable, estudiosa y acepta sin dudar su deber como heredera. Todo sería perfecto sino la agobiara ver como la idiotez de Yoshi  los mete en un lío tras otro. Es ajena a los sentimientos de él, pero se aprecia a ella le preocupa mucho. Siempre la acompaña Habuki, un perro demonio cien años más joven que Madarao.

Además de estos dos protagonistas, están:
  •  La familia Sumimura compuesta por su abuelo hastaloshuevosdesunieto, un padre viudo que es el perfecto amo de su casa, un hermano mayor frustrado que es el ‘boss’ de una organización de humanos X-men, un hermano pequeño que es más maduro que todos ellos juntos. 
  • La familia Yukimura compuesta por la abuela poderosa amantedelasmangueras y la madre viuda experta en cazar cucarachas con zapatillas de estar por casa.
  • La organización X-Men, cada uno con un poder distinto y una historia para contar.
  • Kokuboro: Un grupo de  ayakashis que quieren conquistar Karasumori, el terreno de la escuela, por su gran poder para hacerlos más fuertes. 


En resumen, un shounen un poco distinto de los demás que destacará por su acción, comedia, personajes y una historia que no tambalea en ningún momento. 

¡Ay, Yoshi, qué hablan bien de nosotros!

Nota final: 7.5